
Viven en las zonas pobres de la ciudad y cuentan con el apoyo de sus vecinos.
Aproximadamente 16 personas entre los 60 y 80 años, en su mayoría mujeres, han sido detenidas en lo que va del año en Santiago de Chile, al descubrirse que eran contratadas por narcotraficantes como distribuidoras de droga en sus respectivas localidades y así evitar sospechas de la Policía local.
La mayoría vive en zonas oprimidas de la ciudad. Al ser descubiertas, no se oponen a su detención y, al ser procesadas por la justicia, prometen no volver a delinquir, algo que la mayoría cumple, dijo al diario El Mercurio el Jefe del Departamento de Inteligencia de Antinarcóticos, Claudio Salazar.

